Iglesia Anglicana equipa a sus ministros
para retos actuales
OBISPO GUERRERO
PARTICIPA EN CUMBRE ANGLICANA
La Conferencia de Lambeth –convocada
cada diez años- amén de temas
propios de la fe cristiana, abordó temas
polémicos y actuales como la pobreza,
la deuda externa, la sexualidad y el medio
ambiente con el fin de desarrollar un mayor
conocimiento que le permita prestar una mayor
asistencia a las feligresías. En la
Conferencia de Lambeth participó el
Obispo Anglicano para Venezuela, Monseñor
Orlando Guerrero, quien portó el mensaje
del trabajo social que avanza el gobierno
revolucionario de Venezuela.

Londres – OPEV – (7 de agosto
de 2008).- Con la asistencia de obispos de
todo el mundo de la Iglesia Anglicana y con
la presencia de importantes figuras de otras
religiones como, por ejemplo, el Patriarca
de Jerusalén se celebró en la
ciudad de Canterbury, sede de la comunión
anglicana en el mundo, la Conferencia de Lambeth
desde el 16 de julio al 3 de agosto. Esta conferencia
se realiza cada diez años con el fin
de que los obispos de esta confesión
discutan temas de la fe y aborden los temas
que afectan a la feligresía.
En esta oportunidad
la iglesia anglicana se reunió con una metodología distinta,
según la convocara el Arzobispo de Canterbury,
Rowan Williams. En lugar de la acostumbrada
plenaria, Williams estimó la conveniencia
de una Indaba, voz de origen Zulú que
significa precisamente conferencia en la que
los miembros deben escucharse atentamente para
aprender unos de otros.
En efecto, en Abril
del presente año,
al hacerse la convocatoria formal Williams
dijo: "Le hemos dado este nombre africano,
según el cual en la cultura tradicional
africana, las personas se reúnen para
resolver los problemas que les afectan a todos,
donde todos tienen voz y donde se realiza un
esfuerzo para hallar un ánimo común
o llegar a un relato común que todos
puedan contar a su regreso”. La indaba adoptó la
forma de mesas de trabajo conformadas por “grupos
medianos para discutir los temas más
grandes”, dijo en su oportunidad el Arzobispo.
La Conferencia produjo
una suerte de declaración
conjunta con 161 puntos que reflejan las discusiones
sostenidas en la indaba. El documento contiene
secciones como la Justicia Social, la Sexualidad
Humana, particularmente el tema de la Homosexualidad
en la iglesia, y concluye con declaraciones
de solidaridad con diferentes pueblos del planeta
que son o bien asediados por catástrofes
naturales o por convulsiones políticas.
Firme compromiso con las metas del
milenio
En el punto 28 del
documento en el que se afirma que la buena
nueva en Cristo está dirigida
especialmente a los pobres, los olvidados,
los marginados de la sociedad y los desposeídos,
la Conferencia de Lambeth expresó la
necesidad de mantenerse vigilantes a las políticas
de inmigración de los gobiernos, pues
entiende a los inmigrantes, refugiados y desplazados
como grupos sensibles que requieren de apoyo.
Los puntos 44 y 45
del documento en este sentido se refiere
al compromiso de Jesús con
los explotados, muy particularmente con las
mujeres y los niños. Se reconoció la
gran labor que hay en las provincias (unidad
organizativa de la Iglesia Anglicana) y diócesis
en apoyo al cumplimiento de dicho compromiso.
Las Metas del Milenio fueron consideradas como
un marco esencial para abordar con justicia
social cuestiones globales. “Es menester
que aclaremos y expongamos estos imperativos
de un modo transparente y que nos ayudemos
para abordarlos y a realizarlos del mejor modo
que podamos,” reza el documento.
La Conferencia le presentó al Primer
Ministro Gordon Brown en nombre de los obispos
una carta en la que se declara: “Como
nuestra fe nos presenta el desafío de
erradicar la pobreza, no solamente reducirla,
todos deberíamos estar muy alarmados
porque (…) la mayoría de las
metas alcanzables no se han cumplido. Y la
causa no es la falta de recursos, sino la falta
de voluntad política global.”
El Obispo Anglicano venezolano, un
misionero social
El Obispo anglicano
para Venezuela, Monseñor
Orlando Guerrero, vicepresidente de las Iglesias
Históricas de Caracas, participó como
invitado, siendo esta el segundo encuentro
de esta magnitud en el que ha participado en
su carácter de Obispo de Venezuela,
investidura que lleva desde hace 13 años.
La Iglesia Anglicana
de Venezuela ha dado fiel cumplimiento a
este mandato cristiano. “En
ese sentido, es el sentimiento general de nuestra
congregación venezolana acompañar
los procesos de cambio social que se adelantan
en nuestro país. Como venezolano puedo
decir con orgullo que Venezuela presentó muchas
cosas interesantes en el ámbito del
trabajo social en la Conferencia de Lambeth,” dijo
el religioso.
“Obispos y observadores ecuménicos
de todas partes del mundo se mostraron interesados
por Venezuela. Tuve la ocasión de desarticular
muchas opiniones construidas desde los espacios
mediáticos en contra de Venezuela. Nuestra
iglesia ha sido defensora de los cambios en
Venezuela. Nuestras sedes han servido para
alojar las diferentes misiones, como la Misión
Robinson y la Misión Identidad. Hemos
trabajado con la Misión Negra Hipólita
también”, narró el Obispo
Guerrero.
Al preguntársele sobre la sintonía
de los temas tratados en la Conferencia de
Lambeth con las acciones del gobierno venezolano
en diferentes ámbitos, el ministro anglicano
refirió que, en efecto, hay total consonancia. “Venezuela
llamó la atención mucho en la
Conferencia. Todos me preguntaban. Escucharon
mi apreciación sobre lo que ocurría
en material de avances sociales y democráticos
en Venezuela, donde se respetan todos los derechos
humanos, muy especialmente la libertad de expresión”,
dijo.
“Me consta que del presidente de Venezuela
cualquiera puede decir cualquier mentira en
cualquiera de los medios sin que se produzca
ninguna consecuencia, pues no hay periodistas
presos”, aseguró el obispo.
“Los medios en Venezuela son capaces
de cualquier cosa –continuó-
fíjate que, por ejemplo, recientemente
trataron de hacer que yo dijera que el presidente
Chávez le estaba pagando a un grupo
de personas que se hacen llamar Iglesia Católica
Reformada de Venezuela, grupo con el que dicho
sea de paso, nuestra Iglesia no tiene ni quiere
tener ningún vínculo, pues la
encabezan personas que, según nuestros
informes son de dudosa reputación, para
provocar una división de la iglesia
en Venezuela,” acusó.
Monseñor señaló que la
televisora venezolana Globovisión a
través de una llamada telefónica
procuró sacarle declaraciones en ese
sentido cuando se produjeron las informaciones
sobre el mencionado grupo cismático. “Querían
que dijera que el presidente los estaba financiando
para ganarse su apoyo y yo les respondí que
el presidente no necesita hacer eso, porque
la Iglesia Anglicana de Venezuela lo apoya
en su gestión, muy particularmente en
la gestión extraordinaria que está llevando
adelante con los pobres de Venezuela, a quienes
se debe la Iglesia Anglicana,” denunció el
religioso.
Cuestión
de tolerancia…
Monseñor Guerrero es el mismo religioso
que tuvo que ser evacuado en una moto desde
la comunidad de Alto Prado en el este de la
capital venezolana cuando grupos intolerantes
de derecha le impidieron hacer una oración
ecuménica en la ocasión del deceso
del sacerdote Juan Vives Suriá. “A
mí me agredió un grupo de intolerantes,
me agredió moralmente, me insultaron
porque iba a participar en un acto religioso
en honor a quien, además, fue mi amigo
el padre Vives Suriá, un gran comprometido
por la causa de los pobres,” recordó.
Al preguntársele sobre la situación
de un sacerdote anglicano en un país
con tradición católica romana
como Venezuela el obispo respondió: “Venezuela
es un gran país, es una sociedad abierta
en muchos sentidos. Por ejemplo, al venezolano
no le escandaliza que los sacerdotes puedan
estar casados, así como tampoco que
en el mundo religioso la mujer llegue a ser
sacerdote y no limitarse a limpiar cálices”.
En ese sentido, el
Obispo explicó que él
mismo ordenó la primer presbítera
venezolana que tiene su ministerio en Puerto
La Cruz y que apoya con muchos esfuerzos a
la LOPNA y las misiones en esa ciudad, refiriéndose
a Ana Anthony, venezolana de ascendencia caribeña.
Asimismo, el religioso
se refirió a
la homosexualidad y la iglesia, tema desproporcionalmente
tratado por los medios, en particular los británicos
con el ordenamiento de un obispo homosexual
que ha encendido polémicas a favor y
en contra dentro de la misma iglesia anglicana
y dentro de la comunidad de iglesias cristianas.
Al respecto explicó que si bien no cuenta
con una política, la Iglesia Anglicana
sí cuenta con una pastoral sobre este
tema. “Ese es un problema en todas las
iglesias, pero la iglesia Anglicana no rehúye
el tema, ni lo esconode, lo aborda y lo hace
desde una perspectiva humana y tolerante”.
“La iglesia anglicana es más
actualizada –explicó- y por ello
constituye una opción para un país
cristiano que adelanta cambios y que procura
actualizarse. Desde este punto de vista, nuestra
confesión puede considerarse progresista,
firme comprometida con los desposeídas
y con la paz, de lo cual el Obispo Desmond
Tutu, Premio Nobel de la Paz, es un gran ejemplo”.